Una obra maestra de la arquitectura.

29.06.2020

Con más de 100 años, el Edificio de las Terrazas se ha convertido en el símbolo de la firma relojera Junghans y sirve de inspiración para la creación de relojes muy especiales. Uno de ellos es el Meister Terrassenbau, lanzado en edición limitada.



Con su ubicación en una ladera, el Edificio de las Terrazas es una de las construcciones industriales más espectaculares del mundo y es testigo vivo de una gran época en la historia de Junghans. Un momento histórico que ahora se perpetúa a través de dos relojes limitados a 1,500 unidades cada uno: el Meister Classic Terrassenbau y el Meister Handaufzug Terrassenbau.

A principios del siglo XX, Junghans fue el mayor fabricante de relojes del mundo y la demanda de relojes de la marca de la Selva Negra se presenta imparable. Debido a que el valle en el que se hallaban las instalaciones de la empresa estaba ya muy edificado, Arthur Junghans y el arquitecto de Stuttgart Philipp Jakob Manz deciden construir la fábrica en una empinada pendiente cubierta de abetos a lo largo de nueve niveles. En las décadas siguientes, el Edificio de las Terrazas se convierte en el corazón del montaje de relojes y movimientos.

Es la época en la que nacen los modelos Meister. Los primeros relojes mecánicos de la línea fueron creados en los años 30 y vivieron su apogeo en los años 50 y 60. Los mecanismos automáticos, como el calibre de cronómetro J83 diseñado para la línea Meister, se encuentran entre los movimientos más sofisticados fabricados jamás en el seno del Edificio de las Terrazas Este momento de la historia tan especial se revive ahora en las muñecas gracias a la serie Meister Terrassenbau. Ambas ediciones especiales se han lanzado con un número limitado de ejemplares y se caracterizan por la elegancia clásica de los modelos Meister. Su particular fineza de montaje, la esfera curvada convexa con los indicadores resaltados y la armonía estética de los matices cromáticos son el resultado de un diseño magistran en los relojes.

La sinuosidad de la estructura, característica del Edificio de las Terrazas, se refleja en las marcas de los minutos emergiendo sutilmente en un suave color gris de la fina plata mate de la esfera. Un anillo de color blanco recorre el borde exterior de las marcas de los minutos, lo que permite que la hoja, delicadamente trabajada, destaque visualmente. 

El color de la correa de cuero de caimán es una alusión directa al verde oscuro de los azulejos que recubren la pared de las escaleras del monumento arquitectónico. Por último, la base de la caja revela una imagen especialmente cuidada de la propia fuente de inspiración, producida en la propia imprenta de la empresa. Además, las ventanas de cristal en miniatura permiten asomarse al interior. Del mismo modo que el trabajo de los relojeros en el pasado estaba perfectamente sincronizado, los engranajes de filigrana encajan unos con otros con precisión.

Tras una profunda renovación, El Edifico de las Terrazas, declarado patrimonio histórico, alberga ahora un museo sobre la historia de la firma relojera de la Selva Negra. Más de cien años después de su construcción sigue sirviendo de inspiración para la creación de relojes muy especiales, tal como demuestran el Meister Classic Terrassenbau y el Meister Handaufzug Terrassenbau.