• En 1946 están sobre la mesa los planos del primer cronógrafo de pulsera con el calibre J88 de desarrollo propio: un cronógrafo de cuerda manual con 19 piedras, rueda de pilares y una costosa espiral de Breguet.

    Este reloj, con función de parada, se convierte en la imagen del "reloj de piloto" típico cuando las recién creadas Fuerzas Armadas buscan un reloj de trabajo para sus pilotos y Junghans presenta el cronógrafo con el robusto y fiable mecanismo J88 que consigue el contrato. Tras el calibre de 14 líneas se oculta un mecanismo chapado en oro de construcción clásica que se fabrica en Junghans desde 1950 hasta 1964. Su modelo gemelo civil, que sale al mercado algo después, cosecha también grandes éxitos.

  • 1949

    Un estrella ilumina el firmamento de la fabricación de relojes alemana