Empresa

 

Los relojes Junghans poseen una larga historia y una gran tradición, logrando una gran belleza al combinar relojería y arte en la muñeca. La destreza para el diseño y la experiencia de nuestros diseñadores han dado rostro al tiempo y numerosas personas tienen la maravillosa sensación de ir siempre bien vestidas con un reloj Junghans. Nuestros relojes pasan a un segundo plano deliberadamente para dar paso a la personalidad y el estilo de vida del portador. Y es que el auténtico estilo nunca es ruidoso, sino que prefiere de forma consciente los tonos silenciosos. De esta actitud han surgido muchos de nuestros relojes clásicos. Tal vez por ello, un reloj Junghans es también uno de los cumplidos más elegantes que se le pueden hacer a usted y a su muñeca.

 
 

Quien se propone escribir la historia de los relojes, debe ser un adelantado a su tiempo.

 

Schramberg, 1861

 

Sus inventores y mentes creativas han hecho famosos al sudoeste de Alemania y a la industria mecánica de precisión de la Selva Negra. Las ideas innovadoras han promovido un cambio tecnológico en la relojería tradicional y han surgido nuevas empresas, que han ido sentando estándares internacionales hasta el día de hoy. Durante el siglo XIX, estas empresas ya exportaban sus productos a todo el mundo. Junghans también. La empresa fundada en 1861 por Erhard Junghans creció rápidamente y muy pronto ya estaba escribiendo la historia de los relojes, la industria y la arquitectura. En 1903, Junghans ya era la fábrica de relojes más grande del mundo. En su 100 aniversario, celebrado en 1961, sus 6.000 empleados y 10.000 máquinas ya producían diariamente 20.000 relojes de todo tipo, que se exportaban a 100 países. Sin embargo, no solo queríamos fabricar relojes, sino contribuir a dar forma al tiempo. Y aún lo seguimos haciendo con gran entusiasmo.