Un clásico de la Bauhaus por excelencia

20.02.2020

El max bill Automatic Bauhaus encarna los principios de la mítica escuela alemana y va más allá de su centenario.



Desde su fundación en 1919, la Bauhaus ha sido sinónimo de modernidad en arquitectura y diseño. Aun hoy, los principios que de allí emanaron siguen influyendo en nuestra forma de entender qué es un buen diseño en términos de claridad y precisión. Con su arquitectura simple y lineal, el edificio de la Bauhaus de Dessau es a la vez símbolo y lugar de producción de la gran escuela de ideas.

En 2019, con motivo de su centenario, numerosos fabricantes de relojes lanzaron modelos especiales en ediciones limitadas a modo de homenaje. Este fue el caso de la firma Junghans, eternamente vinculada a la escuela por un nombre muy especial: Max Bill. En 1961, el conocido artista de la Bauhaus diseñó relojes de pulsera para la firma alemana. El resultado de esta larga colaboración son relojes que aún hoy conservan el estatus de iconos de diseño.

Ahora, con el max bill Automatic Bauhaus, Junghans presenta un reloj que subraya esta extraordinaria relación y que va incluso más allá del año del centenario. El diseño del nuevo modelo está basado en los diseños originales del artista. Un cristal de zafiro convexo ofrece la mejor protección posible para la esfera, única en la claridad de su diseño, y las finas manecillas.

Al mismo tiempo, el purista reloj de tres manecillas retoma la fascinante arquitectura del edificio de la Bauhaus. La combinación del blanco de la esfera con el negro de la correa de cuero recuerda el fuerte contraste que suponían las paredes de color claro frente a la fachada de cristales oscuros. Las manecillas y el disco de la fecha, en el color de la famosa puerta roja de entrada, ponen la nota de color.

El especial diseño del panel trasero de la caja tiene vigencia más allá del año del centenario. La archifamosa inscripción ‘Bauhaus’, la puerta roja de entrada y la impresionante fachada de cristal pueden verse representadas en miniatura. Gracias a la base de cristal, es posible asomarse el mecanismo automático del reloj.

El max bill Automatic Bauhaus: tan fascinante como la propia Bauhaus. Hoy y siempre.